La número cinco remata una pelota que tiene destino de nube, pero la bola sale en cámara lenta y empieza a bajar a la altura del punto penal, la negra continúa con la mirada fija en ella, la caprichosa, la redonda, la victoriosa, y en ningún momento la pierde de vista. La arquera se acercaSigue leyendo «Negrita picante»
