Besos en Buenos Aires

El invierno en Buenos Aires huele a café con leche y pan con  manteca y azúcar. Besos robados de tanto en tanto, mientras caminan por Corrientes y siguen por Callao, entre charlas de Soriano y Fontanarrosa. Nunca había conocido a alguien que comparta besos, pereza y fútbol literario con mi pasión de ese entonces. AllíSigue leyendo «Besos en Buenos Aires»

Gatos son

No son más silenciosos los espejos ni más furtiva el alba aventurera; eres, bajo la luna, esa pantera que nos es dado divisar de lejos. Por obra indescifrable de un decreto divino, te buscamos vanamente; más remoto que el Ganges y el poniente, tuya es la soledad, tuyo el secreto. Tu lomo condesciende a laSigue leyendo «Gatos son»

La Gran Gabriela

Cuando era chica, lo único que se escuchaba nombrar en el ambiente del tenis era el nombre de Sabatini. La mitad de los periodistas argentinos, fiel a esta costumbre de cuarto poder exitista y poco analítico, la defenestraban por no haber alcanzado el número uno del ranking. La otra mitad se sentía orgullosa de serSigue leyendo «La Gran Gabriela»

Avenida de Mayo

Siempre amé la Avenida de Mayo, empezando por su anchura, llegando a su majestuosidad, esa cosa de calle emblemática, importante, creada para triunfar. Si no hubiese árboles y algunas varias otras cosas, desde la plaza de mayo se vería el congreso y viceversa. Seguro que desde lo alto del congreso se ve la plaza ySigue leyendo «Avenida de Mayo»

Naciendo

Recordar, del latín re-cordis: Volver a pasar por el corazón.De `El libro de los abrazos´. Eduardo Galeano. Abrí el libro en la página setenta y ocho. Hacía mucho tiempo no leía poesía. De joven solía entretenerme bastante, pero a medida que fuí creciendo, empecé a elegir la narrativa. La poesía de la página setenta ySigue leyendo «Naciendo»