– Soltalo, soltalo, te voy a matar hijo de puta, te voy a matar. El tipo no soltaba el fusil que a gritos le reclamaban todos mientras Brian forcejeaba con él. Estaba seguro que había sido él, el pantalón roto, la mancha de sangre en su pierna derecha, la mirada baja cuandoSigue leyendo «Maldito ser humano»
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El agua de la inmortalidad
Mi masnavi Un viejo pastor amarró en el puerto de Lisboa. Viajaba con su hijo mayor, una oveja y dos gallinas dentro de una jaula hecha con palos. Había recorrido un largo camino para ofrecer dichos animales a cambio del agua de la inmortalidad que manaba de una cascada escondida en un bosque y custodiadaSigue leyendo «El agua de la inmortalidad»
Naciendo
Recordar, del latín re-cordis: Volver a pasar por el corazón.De `El libro de los abrazos´. Eduardo Galeano. Abrí el libro en la página setenta y ocho. Hacía mucho tiempo no leía poesía. De joven solía entretenerme bastante, pero a medida que fuí creciendo, empecé a elegir la narrativa. La poesía de la página setenta ySigue leyendo «Naciendo»
El jardín de las delicias
Gabriela por fin se encontraba ante la imagen que tantas veces había soñado. Pensó que la iba a encontrar en la moneda de algun país extraño al que llegaría por casualidad, o quizás, en el reverso de una servilleta, chiquita, escondida en un ángulo, o por qué no, en un aro colgando de la orejaSigue leyendo «El jardín de las delicias»
Sabor a sal
Un remolino de polvo y dos gritos desaforados. La nube se va esfumando mientras la pelota sale con rosca hacia atrás y se ve el final del impacto de un puntín derecho. El pie se apoya fuerte, apisonando la tierra. Su mente está ahí, increíblemente ahí, con los ojos fijos en la pelota, mirando deSigue leyendo «Sabor a sal»
Cuasi Macondo
El sol arrasa esta tierra. El viento acarrea lo que el sol congela. Ironia de la vida que el sol congele y el viento acarree. En estos parajes todo parece posible, pero lo imposible queda todavia muy lejos. El señor barrigon de la esquina, al que solemos decirle Ricardo, aunque en verdad nadie sabe suSigue leyendo «Cuasi Macondo»
