Mi masnavi Un viejo pastor amarró en el puerto de Lisboa. Viajaba con su hijo mayor, una oveja y dos gallinas dentro de una jaula hecha con palos. Había recorrido un largo camino para ofrecer dichos animales a cambio del agua de la inmortalidad que manaba de una cascada escondida en un bosque y custodiadaSigue leyendo «El agua de la inmortalidad»
Archivo del autor: mayusculoinstante
Abril aguas mil
4 de Abril de 2024 Escucho a Alejandro Sanz y me parece tan perfecta su canción. El colectivo se mueve con velocidad, pero demasiadas pausas. Llueve en Buenos Aires y pienso que bonita es, como pensaría la Gro. Dobla por retiro y va subiendo por la Recoleta. No tengo chip en el teléfono así queSigue leyendo «Abril aguas mil»
¡Oh mamá, enamorado estoy!
Cuando El Diego llegó al cielo, se sentó a la derecha de Dios. A la derecha de su derecha, Claudia; y debajo, nosotros con el cogote estirado tratando de divisarlo entre las nubes. Nosotros, los mortales que alguna vez lo vimos dar la vuelta olímpica en México, y los que deseamos mil y una vecesSigue leyendo «¡Oh mamá, enamorado estoy!»
Nápoles
Nápoles no sabe respirar. En Nápoles no existe la paz. Y si la hay, es en el pecho de cada napolitano que logra dormir con su consciencia cada noche. Me recibió con lluvia y me despidió con sol. A mi mamá todavía le encanta mi nombre, y cada vez que alguien me dice que bienSigue leyendo «Nápoles»
Instantes
Un barco ensayó una canción con su sirena Supe que nadie creería esa historia El aleteo de una mariposa rozando mi mejilla Ver a Ulises descender de un barco en el mar Sentarme a la mesa de la última cena Una mujer en la calle me ofrece un cigarro Lo busca en el fondo delSigue leyendo «Instantes»
Noviembre
Siempre me sentí cautivada por la borgeana idea de todos los puntos en un solo punto. Siempre pienso que en mi restaurante se dieron todos los seres humanos y las situaciones posibles. Que en el equipo de futbol donde jugué durante tantísimos años, también. En las multinacionales donde trabajó papá, en el curso del colegio,Sigue leyendo «Noviembre»
Besos en Buenos Aires
El invierno en Buenos Aires huele a café con leche y pan con manteca y azúcar. Besos robados de tanto en tanto, mientras caminan por Corrientes y siguen por Callao, entre charlas de Soriano y Fontanarrosa. Nunca había conocido a alguien que comparta besos, pereza y fútbol literario con mi pasión de ese entonces. AllíSigue leyendo «Besos en Buenos Aires»
Mi abuela andaluza
El mar me trae sus ojos, Ojos verdes andaluces, Ojos dulces que me guían, Me pierden y me encuentran. Entre las profundidades del mar, En el olor del verde que me envuelve desde el monte, En el sonido de las aterradoras multitudes Y en el sinfín de imágenes que mis párpados reviven cada vez queSigue leyendo «Mi abuela andaluza»
Gatos son
No son más silenciosos los espejos ni más furtiva el alba aventurera; eres, bajo la luna, esa pantera que nos es dado divisar de lejos. Por obra indescifrable de un decreto divino, te buscamos vanamente; más remoto que el Ganges y el poniente, tuya es la soledad, tuyo el secreto. Tu lomo condesciende a laSigue leyendo «Gatos son»
Negrita picante
La número cinco remata una pelota que tiene destino de nube, pero la bola sale en cámara lenta y empieza a bajar a la altura del punto penal, la negra continúa con la mirada fija en ella, la caprichosa, la redonda, la victoriosa, y en ningún momento la pierde de vista. La arquera se acercaSigue leyendo «Negrita picante»
