Somos la risa de los niños y el llanto de los mudos Somos lo que nos creen y los que nos descreen Somos los sueños que han quedado en un tarro de galletas Somos las ganas de las utopías olvidadas Somos quienes nos han hecho y a quienes haremos Somos las lágrimas que no han de volver a recorrer el camino Somos el abrazo que atesoramos Y el beso que nunca hemos dado Somos en el contagio de esa risa hermosa De esos ojos dulces, de esa mano abrazadora Somos lo que han puesto en nuestras mentes Y lo que han escondido en nuestros corazones Somos el mundo que nos espera donde confluyen todos los mundos Somos la escoria de la evolución humana Y el aliento que desata nuestro porvenir Somos hermano, el vínculo que nos une bajo el mismo techo Y nos protege en cualquier lugar del mundo por un lazo más fuerte El que no cortan las banderas El que no comprenden las distancias El que es invisible a los ojos de afuera El que sobrevive a las golpizas, a las mordidas, a los rasguños El que alimentó cada día con la súplica de que algo mejor hemos de dar a quien venga
